¿Quién no tiene hoy una vida ajetreada y con una agenda repleta de cosas pendientes? Los trabajos, la familia, las tareas y la vida social. ¡La vida no nos da! Y el tiempo tampoco… a veces ni para comer. Nuestra vida deja de tener horas suficientes para mantenernos encima sanos y bien alimentados.

Una buena opción: las verduras en conserva. Alimentarse sólo de conservas no es lo más sano del mundo. Pero la gran variedad de productos que se venden enlatados o en botes de cristal permitiría mantener una dieta equilibrada, por lo menos desde el punto de vista nutricional.

Las latas de conservas han estado en el punto de mira durante algún tiempo. ¿Son saludables? ¿Es recomendable comer productos en conserva a menudo? La respuesta es que sí, pero hay que tener en cuenta ciertas cosas.

Salvavidas para el día a día

Los alimentos en conserva, especialmente si son legumbres, verduras o pescados y mariscos, pueden ayudarnos a mantener una dieta más saludable y equilibrada. Eligiendo conservas de calidad, que no tengan azúcares o sal añadidas, y que estén conservadas al natural o con aceites de oliva o girasol buenos pueden ser un aliado para una alimentación saludable y variada.

Ya  sabemos que es imprescindible comer verdura a diario. Y si se trata de opciones que requieren cocción previo a su consumo, las verduras en conserva pueden favorecer su inclusión en la dieta.  Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se recomienda tomar un mínimo de 400 gramos al día de frutas y verduras, sin contar las patatas y otros tubérculos.

Verduras en conserva: una alternativa para resolver comidas de forma saludable

Las frutas y las verduras en conserva se enlatan según un proceso que permite conservar el gusto y las cualidades nutricionales. El envasado de las verduras se hace con una velocidad sorprendente. Se recogen y enseguida se enlatan.

Los alimentos enlatados no se almacenan en frigoríficos y tampoco se conservan en naves bajo el sol de verano. Al sufrir los alimentos un proceso de blanqueado de apenas unos segundos y al sólo agregarles agua y sal, el envasado no deteriora la calidad de los productos. La etapa de esterilización tiene el mismo impacto que la cocción que se hace en casa.

De esta forma podemos contar con verduras de calidad todo el año. Y para garantizar un el consumo sin miedo, hay que tener en cuenta que el proceso está sujeto a múltiples y rigurosos controles tanto con los agricultores como los industriales que realizan el enlatado. Se tiene muy en cuenta el ofrecer al consumidor productos de calidad respetando el medioambiente.

Elegir la conserva adecuada

Os compartimos unos punto a título de resumen de los factores que tienes que tener en cuenta para elegir la conserva adecuada.

  1. Para consumir conservas de forma  saludable, debemos fijarnos que no tengan azúcar o sal añadida.
  2. Elegirlas siempre que sea posible al natural.
  3. Si optamos por la opción en aceite, que sea un aceite de calidad, preferiblemente de oliva virgen extra.
  4. Buscar las latas que conserven bien su forma, es decir, que no estén hinchadas ni abolladas, pues esto puede poner en peligro la salubridad del alimento que está en el interior.
  5. Vigilar la fecha de caducidad. Son un aliado para tener siempre en la despensa, pero es mejor no olvidarlos. Una conserva al natural puede aguantar alrededor de 4 años en buen estado, si está en aceite, puede llegar a los 6 años. Coloca siempre los alimentos en lata de conserva más antiguos al alcance de tu mano, así no te olvidarás de ellos.

En una investigación realizada en la revista Food Research Internacional, el primer descubrimiento  asombroso que observaron, es que a algunas verduras todas las formas de conservación (nevera, congeladas o en conserva) les afectan de igual modo en cuanto a su nivel de antioxidantes. Es decir, una vez son recolectadas, que es cuando tienen su máximo nivel de antioxidantes, pierden éste de la misma forma se recurra al sistema que se recurra para conservarlas.

Por lo tanto, aunque las guarde en la nevera, o las congele o las consuma en conserva, siempre van a tener el mismo poder antioxidante. Se trata de las alcachofas, los pepinos, la escarola, las berenjenas, las cebollas, los calabacines, el rábano y los pimientos.

Realmente comer alimentos en conserva no tiene por qué ser poco saludable, y sigue habiendo una buena calidad alimenticia. Lo que sí es cierto es que se sufre una pérdida vitamínica que hace más recomendables los alimentos frescos, aunque no pasa nada por recurrir a las conservas de vez en cuando.

Verduras en conserva: una alternativa para resolver comidas de forma saludable
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