IR DESPACIO PARA IR DEPRISA,  por @DaniR_Tri

Lo más habitual cuando comenzamos una nueva temporada es encontrarnos con fuerzas y energías renovadas. Quedan muy recientes nuestras últimas competiciones, quizás no más de 15-20 días en muchas ocasiones. Nuestras vacaciones deportivas y el tiempo que hemos estado ausentados de nuestra actividad física o entrenamiento habitual hace que regresemos con el “mono” de sentir de nuevo aquello a lo que los amantes del deporte estamos enganchados, ese picor de patas, ese tamboreo del corazón como si se quisiera salir del pecho, el sonido de la respiración que tratamos de llevar como si todo el aire que pudiéramos coger no fuera suficiente al tiempo que tratamos de acompasarla, la sensación de velocidad, … esas sensaciones.

Pues efectivamente, de esas sensaciones vivimos y podría decirse que al mismo tiempo morimos, pero el deportista debe ser capaz de comprender que cada cosa lleva su tiempo y que hay momentos en la temporada, según se vaya progresando hacia lo específico, hacia la competición, donde tocará sentir toda esa serie de cosas, pero no ahora. No en nuestras primeras semanas de entrenamiento.

Todos sabemos que como todo en la vida, la cabeza es lo que mueve todo. Para un deportista, podríamos decir que si no lo es todo,… casi. En mi opinión, y en mi forma de ver las cosas tras mi experiencia personal y lo que he podido observar hasta el día de hoy, la mentalidad férrea de un deportista de la cual dependen muchísimos valores presentes en el entrenamiento día tras día, como son: la capacidad de sacrificio, la disciplina, la continuidad, la entrega, etc… son perfectamente aplicables en ambos extremos. Cuando digo ambos extremos, me refiero a que la cabeza del deportista debe ser lo suficientemente fuerte como para llegar al límite del sufrimiento y pedirle al cuerpo una serie más cuando te está diciendo basta, tanto como para pedirle al cuerpo que vaya más despacio cuando te está pidiendo ir más deprisa.

Para mí las dos situaciones poseen la misma importancia, ambas dependen de lo mismo y ambas deben ser valoradas y aplicadas por igual. Incluso me atrevería a decir que la segunda, es más difícil de lograr que la primera.

En estas fechas, la gran mayoría de nuestros atletas y triatletas de Personal Running se encuentran en pretemporada, periodo en el que deben primar por encima de todo los ritmos aeróbicos, rodajes extensivos, mucho trabajo de técnica, mucho fortalecimiento de base, ejercicios en isometría, posturales, propiocepción, potenciación de ejes de sujeción, de articulaciones, tendones y ligamentos en autocarga o con gomas medicinales, etc… etc…

Hemos de ser conscientes de que todo esto que acabo de enumerar a modo general, representa los cimientos sobre la que periodo tras periodo de nuestra planificación iremos construyendo el resto del edificio, sobre cuya azotea se encontrará el objetivo que nos hayamos propuesto. Hemos de decidir si queremos construir la casa por el tejado, o desde unos buenos cimientos.

 Lo fácil en esta situaciones, y quizás el peor enemigo contra el que luchamos los entrenadores sean todas aquellas situaciones qué tienen como trasfondo el “y por qué no??“: Me ofrecen hacer una ruta con una serie de personas que sé que van a ir más fuerte que yo… y voy; me ofrecen apuntarme a un Cross muy divertido, voy, y como me he puesto un dorsal pues me llevo el calentón del año; voy por mi parque habitual corriendo a mi ritmo de rodaje extensivo pero como viene mi vecino corriendo por detrás y no me puede adelantar, pues hago un rodaje intensivo cuando no toca; salgo a rodar el día que tenia regenerativo pero como me he encontrado bien, pues he terminado haciendo series por encima de umbral en mi tercera semana de entrenamiento, etc… etc… etc…

Respondiendo a la pregunta: “Porque te vas a romper, y no vas a llegar a tu objetivo“. Esto es así, en el 99’999% de los casos. Quizás sí llegues, pero no a tu 100%. No has sabido optimizar tu entrenamiento porque aunque ahora estés dispuesto a ir muy rápido, no podrás porque no fuiste capaz de ir despacio en su día. Esto te va a suponer recuperar peor, que en lugar de 8 tengas que hacer 6 porque no llegas, que haya menos margen de progresión, que tiendas más a lesionarte, que haya que realizar ajustes en tu planificación porque te ha salido un dolor desde el día que hiciste el cross aquel, que tus articulaciones y músculos toleren peor la carga, que tengas que estar enganchado al fisio, al hielo y a los antiinflamatorios, que vayas arrastrando fatigas, que tu frecuencia cardiaca en general siempre se encuentre en valores más altos, etc… etc…. etc…

 

IR DESPACIO PARA IR DEPRISA,  por @DaniR_Tri

Por lo tanto, desde Personal Running pensamos que no hay mejor forma de estrenar el blog que con este post, y más aún dada la época donde nos encontramos.

Un abrazo a todos y hasta la próxima.

Puedes seguir a Dani en su cuenta de Twitter @DaniR_tri

Valoranos
Share This
jQuery(document).ready(function($){ $('.et-social-icon .icon').each(function(){ $(this).attr('target', 'blank'); }); });