Muchos de vosotros ya habréis oído o leído algo acerca del intento que los profesionales de la actividad física estamos haciendo desde hace años por tratar de profesionalizar nuestro ámbito laboral.

Desde hace mucho tiempo, monitores, entrenadores, graduados, licenciados, técnicos y auxiliares han estado desempeñando tareas muy variopintas en el mundo del deporte sin importar si tenían la experiencia y conocimientos adecuados para dicho puesto. Sin embargo, esta situación siempre se ha visto “normal”, ya que el deporte era considerado un simple “hobby” para la mayor parte de las personas, y una asignatura “maría” en la mayoría de programas escolares.

Gracias, en parte a la evolución social y en gran parte, a la espectacular labor que han hecho los profesionales de la actividad física durante estos años, el deporte ha evolucionado pasando de ser un simple “hobby” a un “hábito y forma de vida”. En el ámbito educativo, la educación física ha adquirido mayor importancia, sobre todo en edades tempranas en las que la creación de hábitos saludables se ha tornado una prioridad. Por otro lado, el motivo principal por el que las personas realizan actualmente actividad física no se reduce a la diversión, sino que factores como el socializarse, la salud física y mental y el bienestar han adquirido mayor peso en los últimos años.

Independientemente de cuál sea el motivo por el que cada persona realice ejercicio, hay que entender el deporte como lo que es, una ciencia que requiere de una formación y experiencia para poder dominarse y sacar lo mejor de ella. De la misma forma que un cardiólogo no trata temas oculares porque es especialista en el corazón, un monitor de baloncesto no debería encargarse de las readaptaciones de los miembros del equipo tras una lesión. Cada formación y experiencia atienden a un campo laboral determinado y sólo respetando este aspecto, podrá cada profesional ofrecer lo mejor de sí mismo y ayudar a cada persona a sacar el máximo rendimiento de la actividad.

¿Dejarías que cualquiera te entrenase?

Refiriéndonos al tema que nos acata en Personal Running que es la figura del entrenador personal, queremos acercar a nuestros lectores a que conozcan la formación que deberían buscar en un entrenador personal:

-Formación básica: Licenciado o Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Esta titulación comprende 2 años de formación de base con respecto a las ciencias del deporte, más 2 años de especialización en un ámbito específico de la actividad física. Sólo esta formación nos permite conocer a fondo el cuerpo humano y su respuesta al ejercicio, así como la correcta progresión de las cargas de entrenamiento para alcanzar el máximo rendimiento y minimizar el riesgo de lesión.

-Formación complementaria: Cursos internacionales de especialización en Entrenamiento personal (NSCA, ACSM) y/o postgrados de Entrenamiento.

-Experiencia profesional a través de las prácticas curriculares que se realizan en la especialización de salud y entrenamiento deportivo guiado por un profesional cualificado (Licenciado o Graduado).

Nuestro principal objetivo es que podáis disfrutar de las numerosas ventajas que ofrece el deporte y que lo integréis en vuestro día a día, sacando lo mejor de vosotros mismos y ofreciendo a la actividad física el valor que merece. Solo recibiendo un entrenamiento de calidad guiado por profesionales podemos garantizar que alcancéis esta situación. Nosotros ponemos nuestro granito de arena para entregarte lo mejor, ahora sí, tú parte es la más importante, ¿Dejarías que cualquiera te entrenase?

¿Dejarías que cualquiera te entrenase?
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